Utilizar la fotografía de una expareja, un conocido, un compañero de trabajo o una celebridad para introducir su rostro en un video de carácter sexual es una práctica sumamente dañina. Aunque el usuario sepa que es falso, el impacto psicológico y reputacional para la víctima es real y devastador. 2. Estafas y Sextorsión
Utilizar el rostro de otra persona para generar contenido explícito vulnera sus derechos fundamentales y puede derivar en demandas civiles millonarias por daños morales y difamación.
Este artículo analiza la tecnología de intercambio de rostros ( face swap ) en Telegram, sus implicaciones éticas y los riesgos de seguridad asociados a su uso.